En Con los pies en el suelo, ofrecemos un espacio terapéutico en Barcelona donde el acompañamiento individual y de pareja se basa en la Terapia Gestalt. Nuestro enfoque se centra en el autoconocimiento, la conciencia plena y la mejora de las relaciones interpersonales, proporcionando herramientas efectivas para afrontar diversos desafíos emocionales y relacionales.

Acompañamiento individual y de pareja

Terapia Individual: Autoconocimiento y Bienestar

La terapia Gestalt individual puede ser adecuada para personas que atraviesan momentos de dificultad vital, relacional o emocional: duelos, separaciones, etapas de incertidumbre, miedo, pérdida de motivación, conflictos en los vínculos o procesos de toma de decisiones.

Desde el enfoque gestáltico, el terapeuta no dirige ni aconseja, sino que acompaña a la persona a darse cuenta de lo que siente y necesita. Es un espacio sin juicio, donde se atiende al sufrimiento de la persona y se acoge su forma de funcionar como la mejor manera que ha encontrado hasta ahora para sostenerse, protegerse o adaptarse.

A partir de ahí, el proceso terapéutico busca ampliar la conciencia y flexibilizar esos modos de funcionamiento. Se trata de recuperar la conexión con el cuerpo, reconocer las emociones, identificar creencias interiorizadas y tomar conciencia de patrones automáticos que, muchas veces, limitan la posibilidad de elegir.

Las sesiones son encuentros terapéuticos cuidados, donde la presencia, la escucha y la atención a lo sutil que aparece en el vínculo se convierten en herramientas fundamentales. No se trata de aprender técnicas, sino de abrir un espacio de conciencia desde el que la persona pueda tomar decisiones con mayor coherencia consigo misma y ampliar sus formas de estar en la vida.

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Acompañamiento individual y de pareja

Terapia de Pareja: Comunicación y Conexión

La terapia de pareja puede ser adecuada en distintos momentos del vínculo: cuando aparece una crisis, cuando se necesita acompañamiento para abordar un tema concreto, cuando la pareja desea profundizar en su relación o cuando se busca transitar una separación de la forma más cuidadosa y respetuosa posible.

En muchos casos, la pareja llega a terapia buscando un espacio donde poder escucharse de otra manera. La presencia de una tercera persona, con una mirada externa y cuidadosa, puede ayudar a ordenar el diálogo, poner palabras a lo que resulta difícil expresar, aportar claridad y hacer visibles dinámicas relacionales que, en el día a día, suelen repetirse de forma automática.

Desde una mirada gestáltica, el trabajo no se centra en señalar culpables ni en decidir quién tiene razón, sino en comprender qué le ocurre a cada persona dentro del vínculo y qué se genera entre ambas. Muchas de las dinámicas de pareja están atravesadas por heridas, necesidades no atendidas o formas de protección aprendidas en la historia personal de cada miembro.

También es importante atender al contexto de la pareja: el momento vital, la convivencia, la familia, la crianza, el trabajo, las pérdidas, los cambios y las circunstancias externas que influyen en la relación y que, muchas veces, quedan invisibilizadas.

La terapia de pareja ofrece un espacio cuidado para mirar el vínculo con más conciencia, favorecer una comunicación más honesta y abrir nuevas posibilidades de encuentro, cuidado o decisión.

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PREGUNTAS FRECUENTES

¿Qué temas puedo tratar en terapia individual?

En terapia individual puedes abordar una gran variedad de temas: ansiedad, estrés, autoestima, duelo, relaciones personales, toma de decisiones o momentos de cambio vital. Es un espacio flexible donde trabajar aquello que te preocupa o te gustaría mejorar en tu vida.

No, no es necesario. En terapia individual cada persona marca su ritmo. Puedes ir compartiendo poco a poco aquello que te resulte cómodo. El proceso se construye desde la confianza, sin presiones y respetando tus tiempos.

Es importante sentirte cómodo y comprendido. Un buen profesional de terapia individual te ofrecerá un espacio seguro, escucha activa y herramientas adaptadas a tus necesidades. La conexión terapéutica es clave para que el proceso sea efectivo.

No, la terapia individual puede adaptarse a diferentes etapas de la vida. Existen enfoques específicos para adolescentes y jóvenes, teniendo en cuenta sus necesidades emocionales y contextos personales.

La frecuencia de la terapia individual suele ser semanal o quincenal al inicio, ya que permite avanzar de forma constante. Con el tiempo, y según la evolución, las sesiones pueden espaciarse. Todo se adapta a tus necesidades y objetivos personales.